Israel Salgado Uriostegui
Iguala, Gro., El historiador Guillermo de la Cruz Issa consideró que retirar los monumentos, estatuas y bustos del Centro Histórico de Iguala representa una afectación a parte de la historia de la ciudad.


Así lo expresó en entrevista al referirse a las placas, bustos, una estatua y un pequeño monumento dedicados a Luis Gonzaga Vieyra, que se encontraban en el Centro Histórico de Iguala.

Sugirió que el Cabildo se reúna y, con información precisa, decida qué hacer con dichos elementos, ya que es la única autoridad facultada para determinar que en Iguala se le dé nombre a una calle o se coloquen monumentos y elementos conmemorativos.


Indicó que el Cabildo debe deliberar con personas conocedoras de la historia, como Florencio Benítez, Salvador Román Román y Julio César López Uriza, para decidir de manera conjunta qué se hará con estos monumentos.


Señaló que una de las estatuas era la de Benito Juárez, ubicada en el zócalo desde 1906, lo que dio nombre e importancia a ese espacio público.

Indicó que posteriormente se colocó el monumento a Luis Gonzaga Vieyra, personaje por quien Iguala es conocida como la ciudad tamarindera, ya que durante su época mandó plantar 32 árboles de tamarindo y fue en el centenario de 1932 cuando se colocó su monumento.


Explicó que los tres bustos que había correspondían a Catalina Pastrana, reconocida poetisa; Píndaro Urióstegui Miranda, político igualteco; y Andrés López Velasco, quien fuera cronista de la ciudad.


De la Cruz Issa agregó que también existía una placa en una de las paredes de la papelería Zambrano, alusiva a la matanza de 1961 contra los cívicos de Genaro Vázquez Rojas.


“Todo ello es parte de la historia de Iguala y no tan fácilmente se puede decir ‘quitémoslas ya’, porque es como eliminar páginas de un libro”, concluyó.