Dos fechas a conmemorar

Por: José Rodríguez Salgado

Me sumo al dolor de familiares y amigos del maestro Carlos Marmolejo Vega, por su reciente deceso. RIP

Lo que usted tiene ante su mirada, seguramente no nada nuevo, lo han escuchado en las aulas, la plaza pública, en libros, periódicos y revistas lo habrán leído. Me permito repetir estos datos con la expectativa de contribuir a perpetuar la información que sustenta nuestra historia. El 8 de mayo de 1753 nació en el rancho de San Vicente de la Hacienda de Corralejo, jurisdicción de Pénjamo, Intendencia de Guanajuato, el venerable iniciador del movimiento de Independencia, Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga. En 1770 estudió en el colegio de San Nicolás Obispo de Valladolid, donde fue conocido como estudiante rebelde. Se recibió como bachiller en letras y artes y tres años más tarde como bachiller en teología en la Universidad de México.

Impartió clases, fue funcionario de la institución donde se formó y después sirvió como rector. En1778 fue ordenado sacerdote y adscrito como cura en las parroquias de San Felipe Torres Mochas, Colima y Dolores. Poseía ideas innovadoras de la enseñanza de la teología; dominaba varios idiomas indígenas y europeos; conocía los planteamientos de la Ilustración Francesa y fue acusado de simpatizar con ésta ante la inquisición. En San Felipe y Dolores impulsó las artesanías y promovió actividades culturales que reportaron a su casa la designación de “la pequeña Francia”.

En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, pronunció la arenga que conocemos como “el grito de Dolores” junto con Ignacio Allende, Mariano Jiménez y Juan Aldama fue apresado en las Lomas de Acatita de Baján, por Ignacio Elizondo quien los traicionó. Conducidos a Chihuahua fueron juzgados, condenados a muerte y ejecutados. El 30 de julio de 1811 el libertador fue sacrificado. La nación agradecida llama a Hidalgo “Padre de la Patria”.

Otra fecha emblemática de gran peso en la vida social mexicana es el 10 de mayo en que celebra el Día de la madre. Su implantación se debe a don Rafael Alducin, director del diario Excélsior quien, inspirado en una celebración sajona, promovió entre todos los sectores de la población mexicana, el homenaje a la mujer que nos dio la vida. Entre esa fiesta escolar y de familia, existen insospechables nexos con movimientos sociales que surgieron en el sureste de la República en los años 20 del siglo pasado. Esta festividad ha logrado crear una verdadera estructura mental colectiva, bajo el argumento de que el respeto para la madre está firmemente cimentado para dedicar un día a enaltecer a la madre, a hacer un monumento de amor y ternura a la mujer que nos dio el ser y a manifestarle que apreciamos todos sus sacrificios y ansiedades de que es capaz el corazón de una mujer cuando se trata de sus hijos.

La iniciativa de Excélsior fue exitosa, el comercio se sumó obteniendo voluminosas ganancias. Lo mismo hicieron otros sectores retrógrados de la sociedad que cumplieron sus propósitos ideológicos. En apariencia sólo se trataba de glorificar la esencia de la madre y nada más engañoso que sublimar su trabajo doméstico transformado como un atributo a la crianza de sus hijos y al trabajo de 24 horas durante muchísimos años.

La propaganda previa a la celebración del gran día se engalanaba con todos los epítetos a saber y se ensalzaban las virtudes y bondades de la madre mexicana quien en su abnegación sin límites entregaba literalmente la vida y educación de los hijos. Las generaciones presentes continúan el ritual cada 10 de mayo, de rendirle honores y motivar las más altas reflexiones. Lo cierto es que en ese día se multiplican las muestras de respeto y constante veneración.

Ya en 1922, la celebración se había consolidado en escuelas y talleres. Nadie hablaba de los problemas de procreación y control de la natalidad surgidos en Yucatán, por iniciativa de mujeres de pensamiento avanzado que sostenían un programa de ideas verdaderamente revolucionarias para su época. En todo el territorio nacional el 10 de mayo ha quedado marcado en la conciencia de la población; la industria cultural, el radio, el cine primero, la televisión, las fotonovelas, después, ahora el internet y las redes sociales, marchan juntos en constante uniformidad. La imagen de la madre patrocinada por el diario Excélsior convirtió esta fecha en institución nacional.

Mayo 14 de 2026.