Vicky Barrios
Iguala, Gro., Más de 500 jóvenes de entre 12 y 29 años que actualmente no estudian ni trabajan acudieron a una reunión informativa y al registro para integrarse al programa federal “Jóvenes se unen al barrio”. Será dentro de 15 días cuando inicien actividades y serán los propios jóvenes quienes decidan si permanecen o no en el programa.


Beatriz Adriana Olivares Pinal, titular del Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana del Gobierno de México, explicó que esta estrategia federal busca regenerar el tejido social y atender las causas que generan la violencia.


Indicó que este programa forma parte de la estrategia nacional “Jóvenes Transformando México”, impulsada por la presidenta de la República. La iniciativa tiene como objetivo principal fortalecer la convivencia social, la construcción de la paz y la recuperación de espacios públicos en la ciudad.


Agregó que los jóvenes podrán participar en diversas tareas comunitarias en sus propias colonias y, a cambio, recibirán 4 mil pesos mensuales durante un año.


Al ser cuestionada sobre si es preocupante que más de 500 jóvenes no estén estudiando ni trabajando, la funcionaria respondió que algunos ya concluyeron sus estudios y aún no encuentran empleo; otros son padres y madres de familia y actualmente sostienen sus hogares.


Asimismo, señaló que algunos participantes podrán retomar sus estudios mediante este programa, ya que serán vinculados a centros de trabajo de acuerdo con su perfil, mientras que otros recibirán apoyo para continuar estudiando o serán incluidos en programas de capacitación.


Finalmente, Olivares Pinal señaló que este programa busca el desarrollo personal de cada joven, pero también atender las causas que generan la violencia y fomentar la participación de los jóvenes en el mejoramiento de su comunidad.


Antes de iniciar la reunión informativa, los asistentes fueron divididos en tres grupos: menores de 12 a 17 años, quienes acudieron acompañados de sus padres y sumaron más de 100; jóvenes de 18 a 23 años, que fueron más de 150; y el grupo mayoritario correspondió a personas de entre 24 y 29 años.


Lo que llamó la atención fue la asistencia de decenas de mujeres con bebés recién nacidos y niños de hasta 2 o 3 años de edad.


La funcionaria preguntó en varias ocasiones si sabían en qué consistía el programa, cómo les ayudaría y qué actividades tendrían que realizar. Quienes respondieron señalaron que acudirían por la beca de 4 mil pesos a cambio de trabajo comunitario, aunque sin tener claridad sobre en qué consistían esas actividades.