Israel Salgado Uriostegui
Iguala, Gro., Los jóvenes que aún se involucran o se interesan en trabajar la tierra lo hacen porque traen una herencia familiar y una vocación hacia el campo.


Así lo consideró el director de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Ambientales de la Universidad Autónoma de Guerrero, Brodelí Figueroa Pacheco, quien agregó que la falta de rentabilidad en el campo no es la principal razón por la que las nuevas generaciones dejan de labrar la tierra.


Figueroa Pacheco señaló que “los jóvenes que están aquí traen una ascendencia en el ámbito agropecuario; sus padres y abuelos han sido gente de campo de toda la vida”.


Indicó que entre los estudiantes que ingresan hay quienes nunca han salido de su localidad y que, por primera vez, llegan a una ciudad como Iguala, lo que les genera temor e inseguridad.


Explicó que, tras haber pasado toda su vida en el campo, durante alrededor de 18 años, al llegar a la ciudad pueden sentirse rechazados.


Destacó la importancia del papel que desempeñan los docentes y directivos de la universidad para brindarles confianza y seguridad, así como para que se sientan respaldados por la institución y puedan continuar con sus estudios.