Boletín
Chilpancingo, Guerrero, Abril 30.- A propuesta del diputado Aristóteles Tito Arroyo, el Congreso de Guerrero aprobó exhortar al COPLADEMUN para que, en el ejercicio de sus atribuciones, garanticen plenamente el derecho a la consulta y participación de los pueblos y comunidades indígenas, en términos del artículo 2° constitucional, asegurando que las obras y proyectos de inversión pública, así como el Programa Operativo Anual, sean previamente analizados, discutidos y consensuados con la población.
En la propuesta presentada por el legislador, la cual fue aprobada por unanimidad, se exhorta a las autoridades municipales de la entidad a realizar una evaluación integral de sus Planes Municipales de Desarrollo, que permita conocer con claridad y transparencia el grado de cumplimiento de sus objetivos, así como de los programas y acciones implementadas.
Dicha evaluación servirá como base para incorporar ajustes, reorientaciones y mejoras necesarias, además de actualizar el inventario municipal de necesidades sociales y económicas, fortaleciendo el papel de los COPLADEMUN como verdaderos instrumentos de planeación democrática y participación ciudadana, bajo un enfoque incluyente, democrático y con pertinencia cultural.
Además, propuso que se priorice a las comunidades en situación de pobreza y marginación, e implementar mecanismos efectivos de participación directa, tales como asambleas comunitarias, consultas públicas y procesos deliberativos, para así responder a las necesidades reales de la población.
Señaló que el Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal (COPLADEMUN) es un órgano en el que se define el rumbo del desarrollo municipal y que está integrado por autoridades municipales, representantes de los gobiernos estatal y federal, instituciones académicas y personas expertas.
Por ello, propuso que los municipios realicen una evaluación seria y responsable de sus Planes Municipales de Desarrollo, revisen qué se ha cumplido, qué no y por qué, y establezcan mecanismos de control que permitan detectar desviaciones, corregirlas a tiempo y mejorar la ejecución de los programas.
“Se plantea algo fundamental: que la planeación del desarrollo se construya escuchando a las comunidades, incorporando la voz de los pueblos indígenas y priorizando a quienes históricamente han sido relegados”.
