Israel Salgado Uriostegui


Iguala, Guerrero, Abril 27.- Viajar en el transporte público de la región Norte del estado se ha convertido en un riesgo para los usuarios, coincidieron en señalar adultos mayores y jóvenes de la localidad.


Bajo la complacencia de la Delegación de Transportes, encabezada por Salvador Figueroa Vázquez, una gran cantidad de unidades se encuentran en pésimas condiciones físicas y mecánicas. Los denunciantes aseguran que el pase de revista de ley se ha convertido en una simulación, ya que los vehículos circulan sin cumplir con los estándares mínimos de seguridad.


Habitantes de colonias apartadas de la ciudad señalaron que deben trasladarse en camionetas tipo Urvan de modelos antiguos que, aunque pagaron su derecho de revista, no la aprobaron realmente. Pese a ello, no han sido sancionadas y continúan operando en condiciones deficientes.

En las unidades no existen condiciones de confort; por el contrario, los usuarios corren el riesgo de sufrir lesiones al subir o bajar, debido a láminas filosas en asientos, respaldos y partes de la carrocería en mal estado, que incluso llegan a rasgar la ropa. En casos extremos, los asientos se desprenden o se mueven con cada bache; además, muchas unidades carecen de pasamanos y presentan neumáticos lisos.

A pocos días del inicio de la temporada de lluvias, la situación podría agravarse, ya que estas unidades no logran subir a las colonias más altas, lo que obliga a los usuarios a contratar servicios de taxi con tarifas elevadas. Asimismo, ante las altas temperaturas, los vidrios no funcionan por fallas en los elevadores, mientras que algunas unidades cuentan con polarizado excesivo.


Estas son solo algunas de las condiciones que caracterizan al transporte público en Iguala. Las puertas no cierran correctamente y el trato de algunos conductores es deficiente, lo que convierte el traslado en una experiencia complicada. Hasta el momento, no se han publicado los resultados del pase de revista que, de acuerdo con la normatividad, debe realizarse cada seis meses por parte de la autoridad estatal.


Aunado a esto, transportistas locales manifestaron su inconformidad al señalar que se les obliga a renovar y pagar anualmente carpetas físicas para sus expedientes, a pesar de que la documentación ya se maneja de forma digital. También denunciaron que en la Delegación de Transportes de esta ciudad los expedientes suelen extraviarse, lo que evidencia deficiencias en el funcionamiento administrativo.