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Ciudad de México, La presidenta Claudia Sheinbaum descartó cambios en la política fiscal y aseguró que su gobierno mantendrá el principio de cobro progresivo de impuestos, al tiempo que confirmó ajustes internos en el SAT.


“Nada de condonación de impuestos, todos tienen que pagar”, afirmó, al subrayar que su estrategia se centra en fortalecer la recaudación sin crear nuevos gravámenes.


Ante el debate internacional sobre impuestos a grandes fortunas, Sheinbaum señaló que México ya cuenta con un esquema que grava más a quienes mayores ingresos perciben. “Paga más quien más tiene”, sostuvo, al enfatizar que el sistema tributario cumple con el principio constitucional de progresividad. También indicó que cualquier propuesta adicional deberá analizarse en función de las condiciones económicas del país.


En cuanto a los ingresos públicos, Sheinbaum explicó que la recaudación federal creció de 4 billones de pesos al inicio del sexenio anterior a más de 6 billones en la actualidad, y que de estos uno entero se destina a programas sociales. Atribuyó ese incremento al combate a la evasión y al fin de la condonación discrecional de impuestos.


“Ya no se condonan impuestos”, afirmó, al destacar que esa práctica favorecía a grandes contribuyentes en administraciones pasadas.


La mandataria vinculó estos resultados con una reducción sostenida de la desigualdad en el país. “No solo se redujo la pobreza, también la desigualdad”, afirmó al señalar que México pasó a convertirse en el segundo país menos desigual de América Latina entre 2018 y 2024. De acuerdo con su explicación, este avance responde a una combinación de políticas económicas y sociales que modificaron la distribución del ingreso.


Sheinbaum detalló que tres factores explican ese comportamiento: el aumento al salario mínimo, la expansión de programas sociales y la eliminación de privilegios fiscales. “Dejar de condonar impuestos permitió distribuir mejor la riqueza”, sostuvo, al insistir en que el fortalecimiento de la recaudación no sólo incrementó los ingresos públicos, sino que también contribuyó a cerrar brechas económicas.


En relación con los cambios en el SAT, Sheinbaum informó la salida de Antonio Martínez Dagnino de la Administración General de Grandes Contribuyentes, a quien reconoció por su desempeño dentro del organismo. “Hace un trabajo muy profesional”, dijo, al destacar su papel en el fortalecimiento de la fiscalización y el aumento en la recaudación.


La presidenta anunció que en su lugar asumirá Jennifer Kristel Castillo, quien cuenta con experiencia previa en el gobierno federal y en áreas técnicas relacionadas con política pública. Sobre su perfil, afirmó que se trata de “una mujer muy honesta y muy estudiosa”, con conocimiento en materia fiscal y administrativa.


Dentro de este proceso de renovación, Sheinbaum subrayó que no existe una ruptura en la estrategia del organismo, sino una continuidad con ajustes operativos. “Que todos paguen sus impuestos y que se haga de manera transparente”, sostuvo, al reiterar que la instrucción central consiste en mantener el combate a la evasión sin excepciones.


El gobierno federal mantendrá la supervisión estricta sobre grandes contribuyentes como eje central de la política recaudatoria. La mandataria insistió en que no habrá privilegios ni condonaciones para sectores específicos, lo que refuerza el modelo de equidad fiscal impulsado en los últimos años.

La presidenta afirmó que el modelo actual ha permitido avanzar tanto en la recaudación como en la reducción de brechas sociales, por lo que su administración mantendrá el rumbo sin cambios estructurales inmediatos.