Por: Álvaro Venegas Sánchez

-Primera parte-

La conmemoración del Centenario de la Normal permitió ver dos visiones: 1) la comunidad normalista proyectó la imagen del maestro Raúl Isidro Burgos con la figura de Lucio Cabañas y el número 43 alusivo a los alumnos desaparecidos en septiembre de 2014; 2) egresados de distintas generaciones que se organizaron para estar presentes, procuraron rescatar a dos maestros recordados de pasada: Rodolfo A. Bonilla y Conrado Abundes. El primero, fundador de la institución y el segundo, profesor cuyo nombre llevó la escuela antecedente de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos en el tiempo que funcionó en Tixtla.

Significado e importancia del logo de la comunidad normalista no requieren explicación. Sobre Lucio Cabañas Barrientos estudiante, dirigente de la FECSM, maestro rural, luchador social, fundador del Partido de los Pobres y guerrillero existe bastante literatura; igual abundan reportajes, artículos de opinión y documentales respecto al fatal suceso de la noche de Iguala y las consecuencias políticas y sociales que acontecimiento tan lamentable ha ocasionado en más de 11 años.

Por tal razón dedico más líneas a la evocación de los egresados. Conrado Abundes Ayala, oriundo de Huitzuco, se graduó en la Escuela Nacional de Maestros. Fundó escuelas rurales y algunas de ellas en la región Norte, específicamente en Teloloapan, Acapetlahuaya y Huitzuco, llevan su nombre. El 30 de octubre de 1925, en recorrido que hacía para supervisar la construcción de escuelas, fue asesinado en el camino rumbo a Acapetlahuaya teniendo escasos 32 años de edad. Los que conocen la historia de la educación saben que, por la convulsión política de aquellos años, la labor de los maestros rurales era un peligro para intereses caciquiles y clericales conservadores.

Rodolfo A. Bonilla Cortés, nació en Tetela de Ocampo, Puebla, el 28 de abril de 1895. Estudió en la Escuela Nacional de Maestros y además culminó la carrera de médico homeópata cuando apenas tenía 25 años de edad. En 1926, recibió el nombramiento de Director e instrucciones de trasladarse a Tixtla a fundar la Normal Rural Campesina. Su primera tarea consistió en encontrar el lugar donde tendrían que impartirse las clases. Con respaldo del Ayuntamiento logró que abriera sus puertas en la casa propiedad de la señora Otilia Cienfuegos, viuda de Campos, ubicada en Calle del Empedrado. Por lo anterior, en la mañana del 2 de marzo de 2026, fue honrado con un monumento en el Jardín del Recuerdo (de la Normal) y por la tarde, a iniciativa de la Generación 1962-68, la casa en la cabecera municipal fue distinguida colocándole una placa.

El 1 de Marzo, con caminata convocada por la dirección de la escuela, iniciaron las actividades para celebrar el aniversario número 100. Convergieron la comunidad normalista (estudiantes, maestros y trabajadores) y buena cantidad de egresados provenientes de las distintas regiones de Guerrero y estados de la República. Muchos, a pesar de las distancias que tuvieron que recorrer, el ánimo los hizo volver a su Alma Máter. Éste contingente de exalumnos lo encabezaron portando una pancarta, tres maestros de la Generación 1958-1963; a ella perteneció Lucio Cabañas Barrientos.

El pueblo de Tixtla presenció y manifestó afecto al escuchar el reiterado agradecimiento por haber donado siete hectáreas de terreno de la Ex hacienda de Ayotzinapa para realizar prácticas agrícolas y construir el edificio de la Normal. Y en un momento del recorrido, la gente reaccionó aplaudiendo y mostrando empatía al escuchar un espontáneo grito fuerte y claro: “Somos tortugos no somos ayotzinapos, somos tortugos no somos ayotzinapos”. Expresión que tal vez había sido contenida y que cuestiona a quienes, por sus formas de protestar en las calles, atropellan derechos de terceros y provocaron que la sociedad los llame con el adjetivo “ayotzinapos”. Hoy, en Tixtla particularmente, la opinión respecto a los estudiantes de Ayotzinapa no es buena.

El 26 de marzo, una representación cerró la participación de los maestros egresados con solemne acto en espacio de la biblioteca municipal presentando el Órgano mensual de información histórica ASÍ SOMOS… dedicado a los 100 años de Ayotzinapa, cuya elaboración coordinó el reconocido escritor Juan Sánchez Andraca. Previamente, Telésforo González Guerrero, de la generación 1975, de manera telegráfica refirió la aportación invaluable a la educación rural de José Vasconcelos, Rafael Ramírez, Jaime Torres Bodet, José Santos Valdés, Raúl Isidro Burgos y otros grandes que siguen siendo referentes para los estudiantes de las escuelas normales rurales. Continuará…

Iguala, Gro., abril 13 de 2026