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Estados Unidos, Abril 13.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró este sábado que se van de Islamabad, donde se entablaron desde ayer las negociaciones de paz de la actual guerra de Oriente Medio, sin haber llegado a un acuerdo con Irán, después de haber dejado muy claras sus «líneas rojas» que Teherán no ha aceptado.


«Hemos tenido varias discusiones sustantivas con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo y creo que eso es una mala noticia para Irán, mucho más que para los Estados Unidos «, dijo el vicepresidente en una breve conferencia de prensa.


Indicó que se van de Islamabad con una «propuesta muy simple», que es la de «un método de entendimiento», la que tildó de su «mejor y última oferta, veremos si los iraníes la aceptan», sin mencionar nada sobre la actual tregua de dos semanas.


Vance no ha querido entrar en detalles de las negociaciones, porque no quiere «negociar esto en público después de haber negociado durante 21 horas en privado», pero apuntó que el principal obstáculo ha sido que Irán no ha asumido un compromiso para dejar de buscar un arma nuclear a largo plazo.

«El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente. Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones», dijo el vicepresidente sobre este contacto directo, el de mayor nivel desde hace 47 años, cuando se rompieron las relaciones por la revolución islámica de 1979.


Pero planteó una pregunta: «¿Vemos un compromiso de voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear, no sólo ahora, no solo dentro de dos años, sino a largo plazo? Todavía no lo hemos visto».


Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní han atravesado distintas fases desde la firma del acuerdo de 2015, que limitaba las actividades atómicas de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.

Tras la retirada unilateral de Washington del pacto en 2018 durante el primer mandato del presidente Donald Trump, Irán incrementó su nivel de enriquecimiento de uranio, llegando a acumular material al 60% de pureza, cercano al 90% necesario para uso militar, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).


Desde entonces, el eje central del conflicto ha sido el enriquecimiento de uranio, dado que Estados Unidos exige el “cero enriquecimiento” para impedir que Irán pueda desarrollar un arma nuclear, mientras que Teherán defiende su derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos y reclama el levantamiento de las sanciones.


A principios de 2026 se reanudaron varias rondas de conversaciones nucleares indirectas en Omán y Ginebra, pero el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán.


Igualmente, Vance puntualizó que en estas conversaciones han hablado de muchos temas, en los cuales han sido «bastante flexibles».


El presidente Trump «nos dijo que debíamos venir de buena fe y hacer todo lo posible por llegar a un acuerdo. Lo hicimos, y lamentablemente, no pudimos avanzar», zanjó.