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Ciudad de México, Con el objetivo de reducir la dependencia del gas natural que se importa del extranjero, particularmente de Estados Unidos, y que se avance en la soberanía energética, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo trazó un plan para aprovechar las reservas naturales alrededor del Golfo de México y obtener 3.6 veces más de dicho recurso en un lapso de 10 años, es decir, hacia 2035.


El proyecto expuesto por la mandataria aún no es un hecho, ya que primero se conformará un comité de científicos y especialistas para que la explotación se realice de manera sustentable, con cuidado del suelo, la protección de mantos acuíferos y el uso eficiente del agua.


Actualmente, en México se consumen nueve mil millones de pies cúbicos de gas natural; 2.3 son producidos por Pemex y 6.8 los importa, lo que significa que el país es altamente dependiente del extranjero. Específicamente, 75 por ciento del gas proviene de Estados Unidos, de puntos en Texas y California.


La propuesta que se presentó este miércoles planteó que los dos mil 300 millones de pies cúbicos que se producen dentro del país, a cargo de Pemex, pasen a ocho mil 310 en 2035, a través de estrategias de explotación convencional adicional y de yacimientos de geología, es decir, una técnica de ‘fracking’, pero sustentable.


El director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, explicó que las reservas naturales están en cuencas alrededor del golfo y el sureste del país, dando una prospección de gas natural de 83 mil 138 millones de pies cúbicos en campos convencionales y 141 mil 494 en no convencionales. Este último, encontrándose a profundidades que requieren “estimulación”, debido a la presencia de rocas de baja permeabilidad y de generadora, conocida como lutitas.


5.3 mil millones de pies cúbicos de gas se usan en electricidad
Para aprovechar dichas reservas, se buscarán vías sustentables con desarrollo científico, debido al reto que existe para explotar el recurso con bajo impacto en el uso del suelo y disposición de residuos, cero riesgo de contaminación de acuíferos y el cuidado de los recursos hídricos.


Rodríguez Padilla señaló que, si se cumplen estas expectativas, México estará cerca de alcanzar su autosuficiencia en 2035. “Al final de los próximos diez años podríamos llegar prácticamente a más de ocho, 8.6 (miles de millones de pies cúbicos diarios) de producción de gas”, dijo.


Para determinar si este plan se llevará a cabo o no, se conformará un comité de científicos y especialistas en manejo de agua, explotación sustentable, geología y medio ambiente, que serán los encargados de brindar sus consideraciones y recomendaciones dentro de dos meses.

Sobre este tema, la jefa del Ejecutivo federal precisó que dicho comité será presentado la próxima semana, debido a que aún se revisa que los perfiles no se vinculen con asuntos políticos, para así asegurar que la opinión que viertan sólo sea con enfoque técnico. Sostuvo que este plan no implicará que se terminarán las importaciones en su totalidad.

“Este comité de científicos queríamos presentarlo hoy, pero todavía estamos revisando que no haya un asunto político, que sea una definición técnica en este tema. Entonces, vamos a presentar a este comité científico el próximo miércoles. Y ellos se van a quedar por lo menos dos meses a decir si es factible o de plano no. Y si sí es factible, ¿cómo?, ¿y cuánto cuesta?, ¿y cómo podría hacerse? ¿Qué ponemos en el centro? La soberanía, el desarrollo del país”, explicó.

La titular de la Secretaría de Energía, Luz Elena González, expuso que la importación de gas se acrecentó desde 2010, pero en 2018 se logró detener una “tendencia negativa”, a pesar de que la dependencia sigue siendo elevada.

Expuso que la alta dependencia de las importaciones de gas genera incertidumbre en la garantía del suministro, expone a variaciones en los precios internacionales del combustible, genera vulnerabilidad ante eventos climáticos que afectan los puntos de importación del gas, es decir, que lo que ocurra con este se encuentra fuera de las manos de México.

Por ello, también se buscará generar electricidad con fuentes renovables, con una meta de 24 al 38 por ciento hacia el final del sexenio, de manera que se reduzca el uso de gas natural para la generación de energía eléctrica.

La mandataria federal subrayó que este proyecto busca garantizar la soberanía energética de México, independientemente de los contratos garantizados con Estados Unidos, ya que, con el tiempo, se requerirá más combustible.

“Nosotros tenemos una buena relación con el gobierno de Estados Unidos y tenemos garantizados los contratos de gas natural de importación. Pero es una decisión responsable aumentar nuestra soberanía energética”, explicó.

El problema, dijo, es que, al importar, no hay control de la disponibilidad. Por ejemplo, lo ocurrido en las últimas semanas con el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, que dejó a varios países sin acceso a este combustible y que, por ello, comenzaron a contemplar el uso de materias contaminantes.

“Vean ahora lo que sufrieron muchísimos países del mundo con lo que pasó en Irán… China empezó a decir: ‘Pues vamos a empezar a utilizar carbón otra vez’, que es el combustible más sucio… El precio de la electricidad aumentó al cuádruple. Pero además, Europa de pronto se quedó sin gas”, expuso.

Sheinbaum Pardo enfatizó que este plan se ha trabajado en los últimos cuatro meses, a través de equipos que incluso viajaron a Texas, Canadá y California, para explorar nuevas tecnologías sustentables para la explotación de gas no convencional, es decir, aquel que requiere perforaciones e inyecciones que rompan el subsuelo para provocar la salida del gas a presión.