Vicky Barrios
Iguala, Guerrero, Abril 2.- En la procesión de este miércoles aparecen los soldados romanos que buscan a Jesús de Nazaret, y es Judas Iscariote, uno de sus apóstoles, quien con un beso en la mejilla lo traiciona y lo entrega para posteriormente ser crucificado; él mismo termina ahorcándose, presa del remordimiento.
En la parroquia de la “Inmaculada Concepción” se representaron pasajes bíblicos, como el diálogo entre Jesús y su madre, la Virgen María. Durante el recorrido hacia el Gólgota, se escenificó el milagro de devolver la vista a un hombre ciego de nacimiento, así como el encuentro con María y las mujeres piadosas de Jerusalén, mientras era seguido por sus 12 apóstoles y, más atrás, por los soldados romanos que lo buscaban para apresarlo.
En este Miércoles Santo concluye la primera parte de la Semana Santa, conocida como la Semana Mayor. Mañana, jueves, inicia el Triduo Pascual, considerado el núcleo de las celebraciones litúrgicas de la Iglesia a lo largo del año.
En esta jornada se recuerda el episodio más oscuro de la vida de Judas Iscariote, el traidor, uno de los Doce apóstoles. De acuerdo con las Sagradas Escrituras, es la noche en la que Iscariote se reúne con el Sanedrín, tribunal religioso judío, y pacta con sus miembros la entrega de Jesús a cambio de 30 monedas.
El plan para dar muerte al Hijo de Dios queda así en marcha. Por esta razón, muchos se refieren al Miércoles Santo como “el primer día de luto de la Iglesia”, según expresan los sacerdotes a la feligresía momentos antes de iniciar la procesión.
