Fernando Polanco Ochoa
Chilpancingo, Gro., Las lluvias registradas en varias zonas de Guerrero, algunas acompañadas de granizo, “son atípicas, pero no extraordinarias”, y este fenómeno podría estar asociado a los efectos del cambio climático.


De acuerdo con el secretario estatal de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, esas lluvias no han ocasionado daños en poblaciones y viviendas, ni han lesionado a personas.


“Estas lluvias son atípicas, por la temporada (primavera) no debería de llover, pero, sin embargo, tampoco son extraordinarias”, explicó, y agregó que la mayoría se han registrado en las partes altas de las regiones Sierra y Montaña.


En entrevista telefónica, explicó que se trata de un fenómeno asociado a choques frontales entre masas de aire muy frío en la atmosfera con cálidas del Océano Pacifico, que condensan la humedad y provocan lluvias.


Son “complejas de prever”; que pueden ocurrir, pero no es posible establecer  los lugares, refirió, y añadió que “es un fenómeno que no nos ha reportado alguna condición de riesgo o afectación o lesionados”.


Dijo que esas atípicas precipitaciones no han generado escurrimientos fuertes, porque el suelo está seco y absorbe el agua con facilidad, porque, insistió, la tierra se encuentra en un estado relativamente deshidratada.


El lunes 30 de marzo, cabe recordar, se registró una “granizada” en la localidad serrana Estación de Toro Muerto, municipio de San Miguel Totolapan, región Tierra Caliente, sin que registrara daños mayores.


De acuerdo con Arroyo Matus, las lluvias, algunas acompañadas de granizo, se han registrado en las zonas altas de la Sierra y Montaña, así como en valles de la región Centro, especialmente en Chilpancingo, en un promedio de 5 milímetros por precipitación.


En ese sentido no descartó que el fenómeno que está ocasionando esas lluvias tenga una relación directa con los efectos del cambio climático, al confirmar que sí hay cambios sustanciales en la climatología a nivel mundial.


Señaló que aún no estamos en la temporada de estiaje, y en mayo tendríamos nivel de deshidratación bastante elevado y una nubosidad prácticamente nula, y “vamos a tener calores intensos, temperaturas por arriba de 45 grados hacia mayo y junio”.