IRZA
Chilpancingo, Gro., En el marco del Domingo de Ramos, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, pidió “por los inocentes que mueren injustamente; que por la muerte de los inocentes nos traiga paz, que no quede estéril la muerte de los inocentes”.
En ese sentido, solicitó a los feligreses católicos reflexionar por la pasión que vivió Jesucristo, que terminó siendo crucificado, y dijo en su homilía que “hay tres días de la Pascual del Señor, el viernes, su pasión, su muerte, su sepultura; el sábado su sepultura y el domingo su resurrección; eso es el misterio Pascual, Jesús que es nuestra Pascua”.
González Hernández indicó en su homilía que con esta fecha de Domingo de Ramos se abre la Semana Santa “hay tres días de la Pascual del Señor, el viernes su pasión, su muerte, su sepultura; el sábado su sepultura y el domingo su resurrección eso es el misterio Pascual, Jesús que es nuestra Pascua”.

Aseveró que esa “pasión del Señor nos enseña cómo nosotros debemos caminar en esta vida, con humildad ante lo demás; si él siendo Dios y siendo rico se hizo tan pobre que murió en una cruz, nosotros ni somos ricos ni somos tan poderosos como para izar a los demás, nosotros más bien ver en cada uno de nuestros hermanos que son mejores que nosotros, ver en ellos la grandeza de Dios y nosotros humildad ante ellos, ese es el mensaje”.
Refirió que a Jesús se le hizo un “juicio injusto. Muere un inocente, el evangelista dice que así tenía que ser para que se cumplieran las escrituras, que él tenía que padecer en manos de los judíos; que iba a sufrir, que iba a morir en la cruz, pero que al tercer día resucitaría”.
Y agregó que eso debe invitar a reflexionar a los feligreses católicos “por tantos juicios injustos, donde el culpable anda libre y el inocente está encarcelado; sale en la libertad el criminal y queda el inocente y muere como Cristo en la cruz”.
