Carolina de la Torre


Iguala, Guerrero, Marzo 21.- Chuck Norris murió este 19 de marzo de 2026, a los 86 años, en Hawái, Estados Unidos. La noticia fue confirmada por su familia hoy 20 de marzo. De acuerdo con los reportes, fue ingresado de emergencia a un hospital tras presentar una complicación médica repentina. No se ha revelado la causa exacta de su muerte. Sus familiares señalaron que falleció en paz, acompañado.


Días antes, el 10 de marzo, había celebrado su cumpleaños número 86 con un video donde aparecía entrenando. Esa imagen resulta clave para entender cómo se mantuvo en el imaginario público hasta el final: activo, disciplinado, todavía ligado a la idea de fuerza física que definió su carrera.


Chuck Norris nació como Carlos Ray Norris en 1940, en Oklahoma. Su historia no empezó en el cine. Comenzó en el ejército de Estados Unidos, donde fue asignado a Corea del Sur. Ahí tuvo su primer contacto serio con las artes marciales. Lo que inició como entrenamiento se convirtió en una práctica constante que con el tiempo lo llevó a competir profesionalmente.


Durante los años sesenta logró posicionarse como campeón de karate a nivel mundial. Ese reconocimiento no solo lo colocó dentro de la élite deportiva, también le permitió abrir escuelas y desarrollar su propio sistema de combate. Antes de llegar a Hollywood, ya era una figura consolidada en ese ámbito.


Su salto al cine ocurrió cuando las artes marciales empezaban a ganar visibilidad fuera de Asia. Uno de los momentos que impulsó su carrera fue su participación en The Way of the Dragon, donde se enfrentó en pantalla a Bruce Lee. Esa escena lo proyectó internacionalmente y marcó el inicio de su etapa como actor.


A partir de ahí, su presencia en el cine de acción creció durante la década de los ochenta. Participó en películas como A Force of One, Missing in Action y The Delta Force. En todas ellas construyó un perfil muy definido: personajes directos, con habilidades de combate creíbles y una idea clara de justicia. Su formación real en artes marciales hacía que sus escenas tuvieran un peso distinto frente a otros actores del género.

En los noventa, su alcance se amplió con la televisión gracias a Walker, Texas Ranger. La serie se mantuvo al aire durante varios años y reforzó su presencia en la cultura popular. Su personaje representaba una figura de autoridad que combinaba acción con valores morales muy definidos, lo que lo volvió reconocible para audiencias más amplias.


Con el paso del tiempo, su imagen tomó otro rumbo en internet. A mediados de los años 2000 comenzaron a circular los llamados “Chuck Norris Facts”. Se trataba de frases que exageraban su fuerza y habilidades hasta niveles imposibles. Este fenómeno no fue impulsado por la industria, sino por usuarios que reinterpretaron su figura desde el humor.


Ese momento fue clave porque lo mantuvo vigente entre nuevas generaciones. Incluso personas que no habían visto sus películas identificaban su nombre y lo asociaban con una idea específica: alguien prácticamente invencible. Su figura dejó de depender únicamente de su trabajo en pantalla y pasó a formar parte del lenguaje digital.


En sus últimos años, Norris se mantuvo activo de forma esporádica. En 2024 participó en Agent Recon y dejó lista su aparición en Zombie Plane, película que se estrenará después de su muerte. Aunque su presencia en cine ya no era constante, su imagen seguía siendo reconocible y funcional dentro de la cultura popular.


Su muerte marca el cierre de una etapa dentro del cine de acción, especialmente aquella construida a partir de habilidades físicas reales. También deja ver cómo una figura puede transformarse con el tiempo sin desaparecer. Norris pasó de ser atleta, a actor, a personaje televisivo y finalmente a referencia cultural en internet.

Su legado se sostiene en varios niveles. Está en su trayectoria dentro de las artes marciales, en sus películas y en la forma en que su imagen fue retomada por el público. Entender su importancia implica considerar todo ese recorrido. Fuente: PijamaSurf.