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Chilpancingo, Gro., Marzo 18.- La diputada Luissana Ramos Pineda propuso reformas y adiciones a la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado para garantizar la paridad sustantiva y la alternancia de género en la conducción del Poder Legislativo, estableciendo criterios de proporcionalidad, pluralidad y equilibrio en la integración y presidencia de la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política (Jucopo).


Al presentar la propuesta, a la que se adhirieron las diputadas Ana Lilia Botello Figueroa, Violeta Martínez Pacheco, Marisol Bazán Fernández, Erika Guillén Román, Leticia Rodríguez Armenta, Claudia Sierra Pérez, Guadalupe García Villalva, Citlali Calixto, Araceli Ocampo Manzanares, Glafira Meraza Prudente, Citlali Yaret Téllez, así como el diputado Héctor Suárez Basurto, indicó que la historia de la participación política de las mujeres en Guerrero no es una cronología de concesiones, sino una lucha frente a estructuras patriarcales que durante siglos las mantuvieron al margen de las decisiones.

Recordó que, desde que en 1953 se reconoció el derecho al sufragio, las mujeres guerrerenses han transitado un camino árido: pasaron de ser figuras simbólicas en las boletas a ganar cuotas de género y, finalmente, a alcanzar la paridad numérica en el pleno. Sin embargo, subrayó que es necesario garantizar que la paridad en la curul se traduzca en paridad en el mando.

“Mi propuesta es un llamado a la inclusión, a lo justo y al equilibrio. No se trata de desplazar, sino de armonizar. La diplomacia parlamentaria nos enseña que el poder compartido es un poder más estable y legítimo”, expresó.


Por ello, propuso que la presidencia de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política sea ocupada bajo el principio de alternancia, garantizando la participación de las mujeres en los espacios más altos de decisión del Congreso.


Además, planteó que en la Jucopo se observe un equilibrio respecto a la Mesa Directiva; es decir, si un hombre preside la representación legal del Congreso, una mujer debe encabezar la dirección política. En ningún caso, durante un mismo periodo, la presidencia de ambos órganos podrá recaer simultáneamente en personas del mismo género masculino.

La iniciativa se turnó a la Comisión de Estudios Constitucionales y Jurídicos para su análisis y dictaminación correspondiente.