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Estados Unidos, Marzo 11.- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, convocó a una reunión de los líderes del G7 por videoconferencia para analizar las consecuencias económicas de la guerra en Medio Oriente, con especial atención a la situación energética y a las medidas para mitigar su impacto, informaron este martes fuentes del Elíseo.
La reunión, prevista para las 3:00 de la tarde en el marco de la presidencia francesa del G7, reunirá a los líderes de las principales economías industrializadas para abordar la coordinación de respuestas ante el conflicto en Medio Oriente.
Según las fuentes, será la primera discusión entre los miembros del G7 centrada específicamente en las repercusiones económicas de la guerra, en particular en los mercados energéticos y en las posibles medidas para limitar sus efectos sobre las economías.
Las fuentes del Elíseo subrayaron que la coordinación económica entre los países del G7 es un elemento clave para garantizar una respuesta «eficaz y útil» frente a la situación generada por el conflicto, que comenzó el pasado 1 de marzo con los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.
Esta reunión sigue a otras dos mantenidas el lunes entre los ministros de Finanzas y este martes de los titulares de Energía del G7 para tratar de coordinar medidas en el seno de este grupo.
En este sentido, los países del G7 aseguraron este martes que están listos para actuar «de forma urgente, en el momento necesario y con todas las herramientas posibles» para estabilizar los precios del petróleo tras la crisis provocada por los bombardeos a Irán, aseguró el ministro francés de Economía, Roland Lescure.
El ministro, cuyo país preside este semestre el G7, señaló que la tensión actual está generada por las amenazas de Irán sobre el estrecho de Ormuz, pero indicó que los diferentes países son conscientes de la necesidad de coordinar sus esfuerzos para estabilizar el mercado mientras se trabaja en la normalización del tráfico marítimo en la zona.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que las fuerzas de su país han destruido diez barcos minadores iraníes en el estrecho Ormuz cuando se cumple el undécimo día de la intervención estadounidense e israelí en Irán.
Antes de hacer público el ataque contra los minadores, el presidente de Estados Unidos había compartido otro mensaje en el que avisaba a Irán de las consecuencias de convertir la zona del estrecho de Ormuz en un espacio salpicado de minas, y amenazó con una respuesta en «un nivel militar nunca antes visto».
