Por: Ricardo Castillo Barrientos

La infraestructura del sistema de agua potable de la ciudad de Chilpancingo muestra un rezago superior a las tres décadas, agudizada en toda su dimensión en la época de estiaje, teniendo que racionalizarse por medio de tandeos con una escasez prolongada hasta de dos meses.


Las diferentes administraciones estatales han realizado inversiones en nuevas fuentes de captación alternativas, sin que logren satisfacer la creciente demanda de la población capitalina.


Se han realizado sendos proyectos tendientes a la solución de la problemática, sin que logren concretarse por la cuantiosa inyección de recursos requeridos, fuera del alcance del Gobierno del Estado, se necesita la intervención directa del gobierno federal a través de la Comisión Nacional del Agua (CNA).

Diversas opiniones coinciden como vía de solución, canalizar el suministro de agua del río Mezcala o río Papagayo, a una distancia aproximada de 65 kilómetros de la capital de ambas caudales acuíferos, el magno proyecto hidráulico requeriría una inversión de dos mil millones de pesos según estimaciones técnicas, de esta manera, vendría a solucionar en definitiva el desabasto del vital líquido a las familias chilpancingueñas de forma indefinida.

La crisis de agua potable ha sido expuesta reiteradamente a candidatos presidenciales del PRI, PAN y MORENA, cayendo la petición en el vacío, sin respuestas que satisfagan una necesidad elemental para una subsistencia decorosa y así dejen de comprar pipas de agua de costo elevado y fuera del alcance de las clases populares con capacidad apenas para surtir sus tambos de agua.

El gobierno federal debería de atender el llamado de auxilio de los capitalinos que con mucha frecuencia se ven obligados a bloquear calles y avenidas para exigir al gobierno municipal el suministro de agua potable, dando paliativos temporales prologados.


Las fuentes de abastecimiento actuales a todas luces son insuficientes, mientras se autoriza el colosal proyecto, el Gobierno del Estado ha optado por fuentes alternas de menor cuantía pero de gran utilidad pública, como la construcción del Pozo Profundo “Salto Valadez”, ubicado en la comunidad de Mazatlán, municipio de Chilpancingo, el cual incrementará el abasto de agua potable en la ciudad capital.


Este proyecto tiene un avance del 65%, se prevé se concluya a fines de marzo con una inversión de nueve millones de pesos que permitirá el abastecimiento de manera directa a más de 17 mil familias.


El Pozo Profundo “Salto Valadez” contempla la perforación de un pozo de 250 metros de profundidad y una ampliación de 20 pulgadas de diámetro, con bomba sumergible, línea de conducción con tubería de acero, caseta de controles, sistema de electrificación y cerco perimetral, lo que permitirá extraer agua del acuífero y fortalecer el abastecimiento de la capital.


A fin de supervisar los avances de los trabajos, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, destacó que el agua potable es una de las demandas más sentidas de la población e informó que se construye otro pozo profundo en la comunidad de Tepechicotlán que junto con el de “Salto Valadez”, permitirá incorporar hasta 60 litros por segundo adicionales al sistema, reforzando significativamente el suministro de agua en la capital guerrerense.