Nueva reforma electoral: menos pluris y derroche y más democracia y programas sociales

Por: Marcial Rodríguez Saldaña

La presidenta de la república Claudia Sheinbaum Pardo, ha anunciado una nueva reforma electoral en México, que en esencia disminuye la gruesa e improductiva burocracia legislativa, reduce el derroche de dinero para las élites políticas, fortalece la democracia en nuestro país y se reorientarán más recursos para programas sociales -entre ellos- salud, educación, programas de bienestar.
Por la magnitud temática tan amplia de la propuesta, en este artículo solo analizaré las partes sustanciales y en otras entregas temas específicos.

  1. La iniciativa de reforma no es una propuesta que surja de una decisión vertical-autoritaria, es producto de un proceso profundamente democrático que proviene de lo que recogió del pueblo en su campaña presidencial la ahora presidenta Sheinbaum, por ello, estableció como el tema diez de sus cien compromisos el de realizar una consulta al pueblo para la reforma electoral, para lo cual creó una comisión, cuya función fue la de convocar a las y los ciudadanos para expresar sus propuestas en foros que se organizaron en toda la república.
    Un cuestionamiento que se ha hecho al proceso de la reforma, consiste en que no ha sido democrático. Lo que ocurre es que en las anteriores reformas electorales quienes intervenían y tomaban las decisiones eran las cúpulas de los partidos políticos y las élites políticas -marginando a las y los ciudadanos- y a ese procedimiento cerrado se quedaron acostumbrados, sin embargo, ahora se optó por hacer consultas directamente al pueblo en todo el país.
    Para poner un ejemplo muy contundente de los mecanismos autoritarios de anteriores reformas electorales, basta señalar la aprobación de la reelección inmediata por varios periodos de senadores y diputados, en el marco del ¨Pacto contra México¨ en el gobierno de Peña Nieto. De hacerse abierto a la participación del pueblo, esta reforma no se hubiese aprobado.
  2. La propuesta elimina los 32 senadores plurinominales, quienes no son electos por el pueblo, ya que son designados por las cúpulas de los partidos políticos. Se mantienen 64 senadores -dos por cada estado- y 32 senadores -uno por cada estado- para el partido que con votos directos del pueblo obtenga el segundo lugar.
    Se eliminan las listas de los partidos políticos de diputados pluris. Todos los 500 diputados federales serán electos directamente por el voto del pueblo, 300 en distritos uninominales, de los 200 restantes 97 corresponderán a los candidatos que hayan obtenido el segundo lugar en los distritos, 95 se elegirán por voto popular en las circunscripciones electorales y el resto 8 por los residentes mexicanos en el extranjero., en todos los casos se garantizará la paridad de género.
    Este sistema también se aplicará en los estados de la república, en donde se eliminarán las listas de los partidos de los diputados pluris, así como también habrá una reducción de regidores -máximo 15 – en los cabildos municipales.
  3. En este rubro: se reducirá en un 25 por ciento el gasto en política y elecciones, a los partidos políticos, Instituto Nacional Electoral (INE), Órganos Electorales Locales y tribunales electorales -federal y estatales; se bajan los sueldos y bonos de consejeros del INE; se termina con la duplicidad de funciones en organismos electorales; se baja el gasto en el Congreso de la Unión y en los Congresos Locales -en este caso se disminuirán y homologarán los cuantiosos recurso que reciben los diputados de los Estados.
    Se mantiene intacta la autonomía del INE, de todos los organismos electorales y tribunales electorales
    Se fortalece la democracia participativa, en razón de que se obliga a que en las entidades federativas se incluyan las formas de democracia directa -plebiscito, referéndum, revocación de mandato) en donde se podrán utilizar técnicas modernas como el voto electrónico.
    Se refuerza el control del financiamiento a partidos y a campañas, para prohibir donaciones privadas y un control estricto de el gasto en las contiendas, para impedir el uso de dinero ilegal.
    Se establecerá una mejor regulación de la publicidad, para evitar la sobresaturación, impedir la publicidad falsa y el mal uso de la inteligencia artificial.
    En ningún modo se trata de una reforma regresiva, por el contrario, se trata de la más profunda reforma electoral que evita el derroche del dinero en política, impide dinero ilegal en campañas y empodera al pueblo en la vida democrática del país.
    *Maestro Emérito de la Universidad Autónoma de Guerrero
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