Vicky Barrios
Iguala, Gro., Con un llamado al ayuno, la oración, la limosna y la confesión, y con la frase “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”, inició la homilía del Miércoles de Ceniza, que marca el comienzo de los 40 días de preparación para la Semana Santa o Semana Mayor.


La imposición de la ceniza en la frente, mientras el sacerdote o el ministro la coloca y pronuncia en voz alta alguna de las fórmulas: “Polvo eres y en polvo te convertirás” o “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”, es un símbolo de arrepentimiento, humildad y de la fragilidad humana.


La ceniza que se utiliza este día se obtiene de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior, así lo informó el párroco de la Iglesia del Señor de las Maravillas, Víctor Manuel Aguilar Gómez.


El llamado al ayuno se realiza al menos dos veces al año: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Para los católicos es obligatorio y consiste en realizar una comida fuerte y dos ligeras, o ajustarse según las posibilidades de cada persona, además de abstenerse de consumir carnes rojas. Esta práctica aplica para personas de entre 18 y 59 años.


En cuanto a la limosna durante el tiempo de Cuaresma, el párroco explicó que no se refiere a la aportación para el templo parroquial, sino a ayudar al prójimo, especialmente a ancianos, enfermos o personas que carecen de alimento.


De acuerdo con el Evangelio proclamado este miércoles, el sacerdote hizo un llamado a la feligresía a no orar en público para aparentar, no dar limosna para ser vistos ni ayunar mostrando semblante triste para recibir reconocimiento, pues con ello se busca la recompensa de los hombres y no la de Dios, quien todo lo ve. Finalmente, concluyó la homilía con la frase: “Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”.