Por: Ricardo Castillo Barrientos
El escándalo mediático provocado por el libelo “Ni Venganza Ni Perdón”, escrito a la limón por el abogado Julio Scherer Ibarra y el periodista Jorge Fernández Meléndez, ha logrado el primer impacto al atrapar la atención por su tinte amarillista, a los detractores del gobierno de la “Cuarta Transformación”, a cuatro años de su destitución como alto funcionario federal.
Scherer Ibarra fue un cercanísimo colaborador del presidente Andrés Manuel López Obrador, quién le entregó la responsabilidad de la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, cargo que actualmente desempeña nuestra paisana chilpancingueña, Esthela Damián Peralta.
El tipo de publicación -como la elaborada por el abogado-empresario- tiene revelaciones adyacentes al modus operandi de altos personajes de la institución presidencial, en decisiones políticas y económicas al margen del interés nacional, como los señalamientos entre otros, en contra del ex coordinador de Comunicación Social, Jesús Ramírez Cuevas, actual coordinador de Asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En el libro de marras se acusa al ex vocero presidencial de la relación mafiosa que mantuvo con el empresario Sergio Carmona, “El Rey del Huachicol”, asesinado de manera sigilosa en una barbería de San Pedro Garza García, en la zona metropolitana de Monterrey. Una parte de los negocios turbios de este personaje sirvieron para financiar las campañas políticas de los gobernadores de Sinaloa y Tamaulipas, Rubén Rocha Moya y Américo Villareal Anaya, por interpósito de Mario Delgado Carrillo, ex presidente del CEN de MORENA.
Como sucede con algunos personajes y funcionarios defenestrados del Gobierno de la República, a posteriori narran diversas irregularidades que tuvieron conocimiento, en particular, actos de corrupción no denunciados en su oportunidad, incurriendo también en responsabilidad oficial por omisión o complicidad.
Efectivamente, se exponen revelaciones y acusaciones documentales debdo a la información oficial sustraída en poder de Scherer Ibarra, con el objeto de dar credibilidad a sus versiones plasmadas en el libro, convirtiéndose en instrumento para denostar al gobierno del ex presidente López Obrador y al Movimiento de la Cuarta Transformación, en esta etapa crucial de la historia mexicana.
El presidente López Obrador y Scherer Ibarra mantuvieron una relación política estrecha durante 20 años, extraña pero cierta, porque el primogénito de don Julio Scherer García, ha sabido lucrar y explotar el nombre del padre, reconocido como uno de los más grandes periodistas mexicanos del Siglo XX, ex director de Excelsior y fundador de la revista Proceso.
El descendiente del ilustre Julio Scherer, tiene un flamante despacho jurídico desde donde ejercía el tráfico de influencias e intermediario en financiamiento de campañas políticas de candidatos a gobernadores y otros cargos de elección popular, sin descartar que haya contribuido a financiar las campañas políticas de López Obrador, acercándole a empresarios y contratistas de dudosa reputación enriquecidos al amparo del gobierno federal.
Sobre el coautor de la obra, el argentino Jorge Fernández Meléndez, naturalizado mexicano, especializado en temas de narcotráfico y crimen organizado, con nexos con dirigentes del PAN y actualmente junto a su espesa Bibiana Belsasso, tiene un programa televisivo en ADN 40 “Todo Personal”, del empresario Ricardo Salinas Pliego, acérrimo enemigo de López Obrador.
