Médula

Ene 26, 2026

La virgen y el turismo

Por: Jesús Lépez Ochoa

La develación de una escultura de 7 metros de altura de la Reina de los mares en la isla de La Roqueta, no es un acto de fervor, si no un esfuerzo de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda por colocar a Acapulco como destino de turismo religioso.


Este segmento representa el 20 por ciento del turismo mundial y moviliza a unos 300 millones de viajeros al año, según cifras de la Organización Mundial del Turismo —ahora ONU Turismo—, en base en las cuales, firmas como The Bussines Research Company proyectan que para 2029 arrojará una derrama global alrededor de los 269 mil millones de dólares.

En México se estima que la sola celebración de la virgen de Guadalupe deja una derrama anual de 20 mil millones de pesos.


Nuestro país es mayoritariamente católico y guadalupano, y Acapulco un destino de turismo nacional en el que desde hace años se ha pensado en alternativas para atraer al turismo religioso.


Ahí tenemos la cruz y la Capilla ecuménica de Las Brisas, o el Cristo monumental en El Veladero.


Este último proyecto desde 2018 no se ha podido concretar.


Caso contrario de la escultura de la Virgen de los mares recién develada por la gobernadora Evelyn Salgado, la cual da valor agregado a la emblemática isla, y alinea a Acapulco en la ruta de beneficiarse de un segmento que genera entre el 1 y 2 por ciento del Producto Interno Bruto Turístico de México.


En conclusión, su construcción no es un acto de devoción, si no una apuesta contundente, un paso al frente por atraer más turismo y derrama económica para Acapulco y Guerrero. No hay que rasgarse las vestiduras.