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Países Bajos, El gol inicial de Guus Til agitó un estadio que suele marcar territorio en Europa. El PSV tomó ventaja a los 10 minutos con una jugada punzante por dentro. El Atlético tardó en asentarse, pero una vez que leyó el ritmo logró manejar la tormenta local y construir una remontada que lo proyectó al Top 8 del torneo.


El empate llegó al 37 cuando Julián Álvarez apareció en el corazón del área. Controló el pase de Sorloth y resolvió con serenidad. Ese tanto abrió un partido que hasta entonces le pertenecía al ímpetu de los locales. Lo que vino después fue el capítulo que sostuvo su clasificación.


A la vuelta del descanso el Atleti presionó con otra intención. El 2-1 cayó al 52 tras un córner donde Hancko ganó la disputa y empujó con potencia.


El 3-1 llegó cuatro minutos después cuando Sorloth conectó un cabezazo limpio tras el servicio de Barrios.


Ese doble impacto dejó al PSV aturdido. El equipo local volvió a encenderse en el tramo final. Ricardo Pepi marcó el 2-3 al 85 y desató un cierre de máxima tensión. Eindhoven rugió con cada ataque. Los españoles sobrevivieron a una secuencia de centros, rebotes, tiros y córners en los últimos minutos.

Ruggeri vio amarilla al 92 en una jugada que condensó el estrés de la visita. Pepi rozó el empate al 93 y Mauro Júnior insistió desde fuera del área al 95.


El pitido final trajo alivio y un respiro que el grupo necesitaba. Julián Álvarez dijo que el equipo debía mejorar los detalles y que ganar fuera pesa en Europa. Valoró el esfuerzo de Sorloth. El noruego sostuvo balones, ganó duelos, asistió y anotó en un juego que exigía carácter.


Con esta victoria el Atlético rompió su pendiente en el torneo como visitante, dejó atrás dos derrotas y alimentó un tramo decisivo que lo coloca en las fases eliminatorias con otra energía.