Vicky Barrios
Iguala, Guerrero, Diciembre 3.- “Irving inocente”, “Justicia para Irving” fueron algunas de las consignas que corearon más de 100 participantes durante la marcha pacífica realizada por amigos, familiares y personal del sector salud por las principales calles de la ciudad.
Irving Arroyo Aranda, de profesión nutriólogo, fue detenido durante un cateo a su domicilio por elementos de la Secretaría de Protección Ciudadana, a cargo de Omar García Harfuch, el pasado 26 de noviembre en la colonia Nicolás Bravo, de acuerdo con una carpeta de investigación relacionada con el caso de los 43 jóvenes desaparecidos en 2014.
La mayoría de los manifestantes fueron trabajadores del Centro de Salud “Agustín Batalla Cepeda”, quienes aseguraron que se está cometiendo una injusticia, pues conocen a Irving desde hace años. Relataron que, cuando él era estudiante de Nutrición, su madre falleció y le dejó la plaza en dicho centro de salud, donde ha desempeñado su labor con honestidad. Afirmaron que no lo consideran capaz de estar involucrado en la desaparición de los normalistas.
Por su parte, Silvia Barrios Arroyo, prima de Irving, denunció irregularidades durante su detención. Señaló que el cateo se realizó cuando él estaba solo en su hogar; lo sentaron fuera de la casa, las cámaras fueron volteadas y apagadas, y luego de su traslado al Altiplano, el domicilio fue asegurado sin permitir a la familia revisar qué hay dentro o qué se llevaron.
“Lo tuvieron incomunicado por varias horas; al día siguiente, por la tarde, pude tener contacto telefónico con él y me dijo que estaba tranquilo porque es inocente de los delitos que le imputan. Confía en la justicia y está seguro de salir libre. Ya tuvo una audiencia y este miércoles será la segunda; esperamos que su abogado logre su libertad porque es inocente, o en su caso, obtenga un amparo”, explicó.
Añadió que también se interpuso una queja ante Derechos Humanos por el trato recibido y por las horas en las que se le mantuvo incomunicado.
