Vicky Barrios
Iguala, Guerrero, Nov. 10.- En este municipio, entre el 25% o un poco más del ejido ya ha sido lotificado, y es en esas zonas donde se genera el mayor número de incendios. Los dueños no limpian sus terrenos y, para deshacerse de la maleza, optan por quemarla; sin embargo, muchas veces el fuego se sale de control.
Estos incendios no solo afectan al medio ambiente y a la ecología, sino también a los propios productores, ya que se queman los postes de las cercas, lo que genera un gasto adicional al tener que volver a cercar. De no hacerlo, cuando hay siembra, los animales podrían entrar fácilmente a comerse el producto, explicó Joel Román Milán, comisariado ejidal.
“Quiero decirles que los productores del campo han entendido esta parte y, cuando hacen la quema del tlacolol, lo hacen con responsabilidad: hacen sus guardarrayas y notifican a Protección Civil para que supervise la quema”, añadió.
El también presidente de los comisariados ejidales señaló que los talleres contra incendios que realiza la Conafor ayudan a prevenirlos, y que además los conocimientos adquiridos se replican en las 16 comunidades del municipio.
Román Milán comentó que es entendible que, poco a poco, los campos de siembra se estén convirtiendo en zonas habitacionales. “Los que trabajamos el campo somos gente grande; nuestros hijos crecieron, estudiaron y emigraron. Ya no hay gente joven dedicada a la siembra, y tarde o temprano tendremos que vender nuestras parcelas para lotificarlas”, finalizó.
