Punctum temporis | Un punto en el tiempo
Por: Netza I. Albarrán Razo
La consumación de la Independencia de México se formalizó el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante hizo su entrada solemne a la Ciudad de México, poniendo fin a once años de guerra iniciada en 1810.
De acuerdo con los registros históricos del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México(INEHRM) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), este hecho marcó el cierre del movimiento insurgente y el inicio de una nueva etapa política para el país.
El proceso que condujo a la consumación tuvo como punto decisivo la proclamación del Plan de Iguala, el 24 de febrero de 1821, por Agustín de Iturbide.
Este documento estableció tres garantías fundamentales:
- Religión: la preservación de la fe católica.
- Independencia: la separación de la Nueva España respecto de la monarquía española.
- Unión: la igualdad entre europeos y americanos.
A partir de estas bases se conformó el Ejército Trigarante, cuyo nombre alude precisamente a esas tres garantías.
El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante ingresó a la capital sin enfrentar resistencia significativa. Al día siguiente, el 28 de septiembre, se firmó el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, documento que declaró formalmente a México como nación soberana.
Con ello concluyó oficialmente la lucha armada iniciada el 16 de septiembre de 1810 por Miguel Hidalgo y Costilla.
Significado histórico
Según el INEHRM y la Secretaría de Educación Pública, la consumación representa la culminación de un proceso complejo que involucró distintas etapas y liderazgos, desde la insurgencia popular hasta acuerdos políticos y militares que hicieron posible la independencia.
Este acontecimiento consolidó el nacimiento del Estado mexicano y abrió el camino a la organización del primer Imperio Mexicano.
