Edicion : 8430 viernes, 23 de junio de 2017 Edicion Actual

Ciencia y Cultura


Por : Agencia ID 

Identifican zona del cerebro relacionada con el perdón

Roma, Italia, Abril 20.- Una nueva investigación ha descubierto que la capacidad de perdonar a otra persona está relacionada con la cantidad de materia gris presente en una zona del cerebro llamada seno temporal anterior superior (aSTS), involucrada en la capacidad de generar determinados estados mentales.
El estudio confirma que las diferencias en el volumen y la estructura de ciertas áreas del cerebro pueden explicar determinadas variaciones en el juicio moral de una persona, variaciones que le pueden llevar a perdonar a un semejante por un error que ha ocasionado un daño involuntario.
Hasta ahora, estudios conductuales han demostrado que la madurez de una cultura puede llevar a una persona a valorar la intención de otra persona cuando involuntariamente ha provocado un daño a otra.
Estamos hablando de episodios como el de un deportista que accidentalmente ha causado lesiones graves a un rival. O el de un conductor distraído que ha causado un accidente. O el de un colega que involuntariamente ha cometido un error muy grave. O de los juicios que debemos realizar en la vida cotidiana sobre eventos específicos en los que valoramos no sólo la gravedad de los hechos, sino también las intenciones de quienes los causaron.
El nuevo estudio, llevado a cabo en la Escuela Internacional Superior de Estudios Avanzados (SISSA, por sus siglas en italiano) de Trieste, Italia, se ha centrado en las áreas del cerebro implicadas en procesos que nos impulsan a perdonar a quienes han creado involuntariamente un grave problema.
El equipo de investigación, dirigido por Giorgia Silani, sometió a 50 voluntarios a un cuestionario en el que se les presentaron 36 historias en las que se vivían diferentes experiencias que podían tener consecuencias negativas o neutrales.  Historias como la del deportista o conductor distraído, entre otras.
En cada historia, los participantes tuvieron que expresar un juicio de valor sobre su gravedad o neutralidad, en una escala de 1 a 7. Además,  debían responder a dos preguntas como:  ¿Qué responsabilidad tiene el individuo involucrado en esta historia?  Y “¿Cuánto de moralmente aceptable es el comportamiento del individuo?
Todos los participantes fueron sometidos a observación mediante imágenes de resonancia magnética para obtener datos sobre el funcionamiento y la estructura de sus cerebros en el momento de conocer las historias y de valorarlas. Las imágenes así adquiridas se analizaron después con el propósito de estudiar la anatomía del sistema nervioso de los participantes en el momento del experimento.

Copyright: Diario 21

e-Paper

VER ACERVO