Edicion : a jueves, 23 de febrero de 2017 Edicion Archivada

Opinión


Por : Roberto Santos 

Zona Cero

Si hay un gremio que se caracteriza por su insensibilidad ante la problemática social es el de los transportistas. A ellos nada les importa más que sacar la ganancia diaria explotando a los choferes, dando un pésimo servicio en unidades que se convierten en verdaderos ataúdes rodantes. 
Camiones desvencijados, vehículos que recorren las calles como si fueran circuitos de carreras, con pasaje caro y aumentos constantes.
Choferes con rasgos suicidas y psicópatas al frente de camiones, taxis y urvan es apenas algo que define a quienes se han enriquecido con las concesiones de transporte. 
Por eso mueve a risa la intención de causar pena y lástima en la población y en el gobierno, a quien le exigen que les dé créditos de vivienda, salud gratuita y créditos para unidades nuevas, después de que se obtienen altas ganancias con las concesiones de transporte.
Ahora resulta que amenazan con parar el estado por el aumento de la gasolina y si no les otorgan esas demandas, porque mienten cuando afirman que toda su ganancia se va en gasolina, cuando todos sabemos que por una urvan el chofer entrega mil a mil trescientos diarios, con tanque lleno. 
Es decir, su voracidad no tiene límites y es el mejor momento para demostrarlo. 
Los transportistas, agremiados en la Unión de Organizaciones de Transportistas del estado de Guerrero, ya anunciaron que subirán el costo de sus servicios en un 30 por ciento, y que no pagarán impuestos, como el pago de la renovación anual ni por el pase de revista. 
Exhibiendo su pobreza…moral, anuncian que van a solicitar que les otorguen créditos para autos y camiones, cuando todos saben que las empresas venden a pagos; que el gobierno les dé vivienda cuando poseen mansiones; que les proporcionen atención médica cuando no lo necesitan, etc.
En el extremo de la sensiblería, se atreven a señalar que a ellos nada les queda, que son unos pobres diablos metidos a empresarios.
Más mentirosos no podían ser, pues quien paga eso es el usuario, a quien le han venido hincando en diente con los incrementos sin control de este gremio insensible ante la pobreza de la población trabajadora que verdaderamente resiente el alza de precios.
Y verdaderamente se saltan la barda cuando piden que el gobierno del estado subsidie a los llorosos transportistas para que supuestamente ellos no incrementen el pasaje, cuando los taxistas y los urbaneros ya se adelantaron a subir sus precios en meses pasados, sin importarles mucho la economía de la población, a quien ahora piden se unan en sus lastimeras demandas.  

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